28/08/12
Fracasos
Pasó justo una semana después de que cumpliera 21 años. Salía del metro cuando de la nada se cruzó frente a mí un emisario del mismísimo Jesús Cristo, Nuestro Señor. Traía en sus manos un mensaje preparado sólo para mí y para cuanto persona caminara por ahí en ese momento. Podrán creer que esto no tiene nada de raro, pero yo de inmediato supe que había algo especial: Aquel papel estaba dirigido a mí. Así como lo escuchan leen: ese mensaje estaba escrito en segunda persona del singular. Y no hay nadie que sea más segunda persona del singular que yo.
Apenas advertí la situación cósmica en la que me encontraba, volteé a obser var al emisario. Se había desvanecido. Ah, no, espera, ahí estaba: detrás de esa señora gorda. No se desvaneció, pero la gente caminaba y no pude aguantar más el río de codazos. Me dejé llevar por la muchedumbre. No supe si algún día volvería a ver al emisario.
Al llegar al trabajo, prendí la computadora, revise mi facebook, mi twitter, mi mail, mi fotolog y fui al baño dos veces. Después no pude posponer por más tiempo mis deberes: Saqué el papel que me había sido entregado, lo leí y lo contesté. El resultado fue devastador. Al parecer no cumplo los requisitos que yo mismo hace cinco años hubiera esperado de mí. Ahora espero otras cosas y creo que el yo mismo de hace cinco años confía demasiado en sí mismo y no sabe de lo que habla. De cualquier modo es un caso que requiere solución. No podría vivir si en cinco años aún no he logrado mi sueño actual: seguir vivo.
No comprendo la naturaleza de todos los enigmas que me fueron planteados ese día, ni qué pasará cuando llegue la hora de mi primer desafío. ¿Hay un desafío? No sé, no entiendo bien aún. Lo que sé es que estoy en camino de descubrir una forma de tener bienestar familiar. Ahora lo único que necesito es juntar diez mil pesos. Coopérenme, ¿no?
Apenas advertí la situación cósmica en la que me encontraba, volteé a obser var al emisario. Se había desvanecido. Ah, no, espera, ahí estaba: detrás de esa señora gorda. No se desvaneció, pero la gente caminaba y no pude aguantar más el río de codazos. Me dejé llevar por la muchedumbre. No supe si algún día volvería a ver al emisario.
Al llegar al trabajo, prendí la computadora, revise mi facebook, mi twitter, mi mail, mi fotolog y fui al baño dos veces. Después no pude posponer por más tiempo mis deberes: Saqué el papel que me había sido entregado, lo leí y lo contesté. El resultado fue devastador. Al parecer no cumplo los requisitos que yo mismo hace cinco años hubiera esperado de mí. Ahora espero otras cosas y creo que el yo mismo de hace cinco años confía demasiado en sí mismo y no sabe de lo que habla. De cualquier modo es un caso que requiere solución. No podría vivir si en cinco años aún no he logrado mi sueño actual: seguir vivo.
No comprendo la naturaleza de todos los enigmas que me fueron planteados ese día, ni qué pasará cuando llegue la hora de mi primer desafío. ¿Hay un desafío? No sé, no entiendo bien aún. Lo que sé es que estoy en camino de descubrir una forma de tener bienestar familiar. Ahora lo único que necesito es juntar diez mil pesos. Coopérenme, ¿no?
27/08/12
Excusas
Me gustas para que me mandes al demonio. Te quiero para que me digas que merezco algo mejor. Te necesito para sentir que estoy tratando pero no se puede. "Ay, Rubén, cómo te esfuerzas. El problema es que no sabes escogerlas. No tienen buen juicio las pobres." Por eso hay que insistir. Uno no puede rendirse después de sólo 43 intentos. Hay que mostrar seguridad y determinación. Eres mi segunda opción y no pienso arriesgarme con la primera mientras no consiga nada de ti. Llegué para quedarme. Afuera de la puerta si es que no abres. Me conformo con pasarte notitas por la ventana, aunque me machuques los dedos de vez en cuando. No soy yo, eres tú. Me quieres mucho pero no me puedes ver de esa forma. No es un buen momento. Tienes muchas cosas en la cabeza y no quieres lastimarme. Está bien. Más que bien. Para mi siguiente truco voy a repetir el experimento sin modificar las variables y esperar un resultado diferente. ¿Qué pasará? ¿Nada nuevo? Nada nuevo. Todavía no. "Ay, Rubén, qué buenas intenciones tienes. El problema es que tienes mala suerte. Sigue participando." No hay problema, soy paciente. Imagínate cuánto tiempo la he esperado a ella. Esperarte a ti es casi una broma. No te apures. Con calma. ¿Necesitas unas semanas para pensarlo? Tómate un mes. No está bien que pierda mi tiempo contigo. Hay una persona allá afuera que está esperando que la encuentre. Alguien mejor que tú. Alguien que sí me merece. Dices. Y puede que tengas razón. Pero si no puedo contigo, ¿cómo voy a ir con ella? Vaya descaro. ¿Qué pasa si me pide mi currículum? ¿Y si no acepta gente sin experiencia? Vaya vergüenza. ¿Qué no ves lo que me haces? Ándale, una oportunidad. Confía en mí. ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Que no funcione? ¿Que me arrepienta? ¿Que me de cuenta de lo terrible que eres? No hace falta salir contigo para eso. Mira cuánto me gasto y desgasto en ti y mira lo poco que me retribuyes. ¿No te aburres? Dame chance. Al menos pasará algo diferente o me convenceré cien por ciento que no. De todos modos nadie escarmienta en cabeza ajena. Predica con el ejemplo. Dame unos besos con tu bocota llena de razón. Quizá se me queda algo y entonces tenga yo razones para ir por fin con ella. Para decirle que me gusta, que la quiero y que la necesito. Eso sí, te advierto que si ella tampoco quiere nada, puede que nunca regrese a verte. Es obvio que merezco algo mejor y no puedo rebajarme a mis viejos estándares. Ni que fueras ella. Mínimo.
26/08/12
2. Contra la Alegría de Vivir
Bob me regaló este libro por mi cumpleaños. Yo le regalé unos boletos para el partido de América vs Tijuana. Les juro que no somos archienemigos. Por ahora.
"No hay trabajo más difícil que pensar en dirigirme a algún lugar placentero, donde me vea constreñido a quedarme horas y horas y 'pasármela bien'." - Phillip Lopate.
25/08/12
1. Juan de los Muertos
Juan de los Muertos
Alejandro Brugués
2011
Juan de los Muertos es una película sobre Juan. Sorprendentemente Juan no es de los muertos, sino de los vivos. Ustedes podrán decir que ese es un spoiler muy chafa, pero no lo es tanto si se toma en cuenta que ésta es una película de zombies. ¡Chan-chan-chan!
Cuando los no-muertos (que en realidad son sí-muertos, pero resucitados, y por tanto, no-muertos) infestan Cuba, Juan decide sacar provecho de la adversidad, celebrar el capitalismo y poner un negocio junto a sus amigos: Juan de los Muertos (¡sí, como el título!). Su eslogan: Matamos a sus seres queridos. Of course, my horse, el trabajo es más complicado que la descripción, pero Juan y compañía encontrarán la manera de salirse con la suya mientras nos hacen reír, llorar y bailar, pero no todas juntas.
Juan de los Muertos es una película divertida y llena de chistes sobre zombies y sobre Cuba y sobre cómo a veces no hay tanta diferencia entre esas dos cosas. En algunos momentos, la preferencia por hacer un chiste afecta un poco la coherencia en las escenas, pero cuando eso es lo peor que puede decirse, no hay porqué llorar al muerto (?). El bajo presupuesto, lejos de perjudicarla, refleja la singularidad de su locación y le da un toque cómico a los efectos baratos. Y a pesar de todo eso hay escenas estéticamente memorables.
Mis dos pulgares podridos la aprueban.
"A los rápidos los llamaremos liebres, y los lentos, tortugas" - Juan.
Alejandro Brugués
2011
Juan de los Muertos es una película sobre Juan. Sorprendentemente Juan no es de los muertos, sino de los vivos. Ustedes podrán decir que ese es un spoiler muy chafa, pero no lo es tanto si se toma en cuenta que ésta es una película de zombies. ¡Chan-chan-chan!
Cuando los no-muertos (que en realidad son sí-muertos, pero resucitados, y por tanto, no-muertos) infestan Cuba, Juan decide sacar provecho de la adversidad, celebrar el capitalismo y poner un negocio junto a sus amigos: Juan de los Muertos (¡sí, como el título!). Su eslogan: Matamos a sus seres queridos. Of course, my horse, el trabajo es más complicado que la descripción, pero Juan y compañía encontrarán la manera de salirse con la suya mientras nos hacen reír, llorar y bailar, pero no todas juntas.
Juan de los Muertos es una película divertida y llena de chistes sobre zombies y sobre Cuba y sobre cómo a veces no hay tanta diferencia entre esas dos cosas. En algunos momentos, la preferencia por hacer un chiste afecta un poco la coherencia en las escenas, pero cuando eso es lo peor que puede decirse, no hay porqué llorar al muerto (?). El bajo presupuesto, lejos de perjudicarla, refleja la singularidad de su locación y le da un toque cómico a los efectos baratos. Y a pesar de todo eso hay escenas estéticamente memorables.
Mis dos pulgares podridos la aprueban.
"A los rápidos los llamaremos liebres, y los lentos, tortugas" - Juan.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


